Actualidad

Crónica del tercer día del juicio por Pepe Alveal 

Es la tercera jornada del juicio por Pepe Alveal. La pequeña sala esta colmada. Hoy declaran Baltasar “Chato” Alvarez y su hijo Jorge Alvarez compañeros que estuvieron detenidos junto a Pepe en ambas Comisarías, demostrando con sus importantes testimonios la brutalidad con la que Pedro fue tratado, estando gravemente herido.

"Una actitud de subestimación a un ser humano que necesitaba urgente un médico"  

Entra a la sala el Chato con voz firme, empieza a declarar: “Yo no lo conocía a Alveal, lo conocí en la comisaría, cuando me trae la policía lo veo, estaba tirado en el piso de la Comisaría,  mojado y sangrando. Vi cuando lo levantaron de los pelos” pensemos que Pedro había recibido 64 impactos de bala de goma en su cuerpo y el estallido de su ojo izquierdo. El Chato cuenta, la desesperación de una persona que aun sin conocerlo entendía que era un compañero herido, por eso como cuenta en su testimonio, pidió insistentemente por un medico para Pepe:  “Estábamos en el mismo calabozo, y me doy cuenta que estaba malherido, con una herida profunda, saco mi camisa para limpiarlo un poco, porque estaba todo ensangrentado, y tratamos de identificar cual era la herida, nos damos cuenta que era el ojo, viene este policía uniformado de azul y yo le digo, este chico esta herido, hacelo ver, yo trabajo en el hospital,  se lo que te digo” y siguió:  “no lo atendieron, entonces al rato volvemos a pedir ayuda, vuelve este policía con tres más que quieren entrar en forma agresiva, y le digo ‘hacelo ver, este chico esta sangrando’ y tuvimos que insistir por tercera vez, y como no lo atendieron, me gritan de un calabozo ‘que pasa’ , ‘tenemos un herido’ les digo, y de forma instantánea  en todos los calabozos empezaron a hacer ruido, como batucada contra los barrotes,  como protesta para que lo atendieran, se escuchaba en toda la Comisaría”

Pepe nunca fue atendido, al contrario, fue golpeado, humillado. La crueldad surge clara del mismo testimonio del Chato: “los policías se reían y decían prepara el café que hay un colador, por la cantidad de heridas que tenia Pedro, una actitud muy sobradora hacia una persona herida, una actitud de subestimación a un ser humano que necesitaba urgente un medico”

Los policías en la sala, miran para otro lado, cuando escuchan ahora de boca de Jorge Alvarez, como era el estado de Pedro: “cuando lo veo a Pedro Alveal, veo la figura que de una persona en penumbras, no respondía, estaba en un estado de shock, sin conciencia de si mismo, desvariado, asustado”

Pedro, con sus 20 años y lesionado, tirado en un calabozo de una Comisaría, con su ojo estallado en tres, con su cuerpo lleno de perdigones, que pensaran hoy los siete sentados en el banquillo de los acusados?

“Cuando sale de la Comisaría estaba lleno de sangre"

Sigue ahora el testimonio de Marisa Iacono, médica del Hospital, que fue contundente. Dejó en evidencia que Pedro estaba en la misma situación, casi siete horas después, cuando es encontrado por ella afuera de la Comisaría Primera, cuando lo liberaron y lo dejaron tirado como a un perro.

Dijo Marisa: “Cuando sale de la Comisaría estaba lleno de sangre, con el pelo pegado en la cara, todo sucio, venia con la cabeza bajo, se agarraba la cara y la cabeza, tenia el pelito muy largo que le cubría una parte de la cara. Su caminar era lento, yo creo que lo que tenia Pedro era una conmoción, por el trauma grave, esto hace perder la noción del tiempo”. Se le pregunta como lo vio anímicamente: “Estaba destruido anímicamente” dijo Marisa. Se le pregunta también sobre como incide el paso del tiempo en un caso así: “Cualquier trauma ocular penetrante es una herida gravísima, y en un caso así, con esa herida gravísima debe ser atendido urgente,  dentro de las cuatro horas, porque sino pasadas las cuatro horas uno asume que la herida esta infectada” y concluye Marisa: “Un caso así, requería que lo llevaron con urgencia a un medico, cualquier persona sabe que una lesión en el ojo es grave, cualquier mamá, cualquier papá, cualquier hijo de vecino tiene al ojo como un elemento de riesgo importante”

 "Escuché a uno que dijo: agarralo como a un perro"

También declaró Cristian Moya, obrero de Zanon, que vio como Pepe fue acribillado a balazos y como fue ilegalmente detenido. En esa situación límite, pudo igual  tomar las fotografías que muestran la cacería y el estado de Pepe, con la verdad que es la realidad, de un Pepe, profundamente malherido, bañado en su propia sangre, que es pisoteado, pateado, y esposado.

Dijo Cristian con mucha emoción en su voz: “yo lo veo que va corriendo por calle Gody y Dr. Ramon y que le van disparando desde una camioneta y desde unas motos,  el corre, y los policias le van disparando directamente. Ahí lo agarran, recuerdo  la forma en que lo trasladan, arrastrándolo, Pepe se cae, y lo golpean”

Ya Pepe había recibido 14 disparos a distancias entre 5 a 20 metros, según lo que se pudo demostrar en la pericia, la gran mayoría de esos disparos fueron en la zona del torax y cabeza, uno le hace estallar su ojo izquierdo.

Sigue Cristian: “Lo arrastran a una camioneta de la uespo negra tipo furgon, se nota que se cae, lo vuelven a bajar, lo levantan de los pelos, y escucho que uno dice: agarralo como a un perro”

Así es Pepe metido en una camioneta, así son los instantes posteriores a la cacería de la que fue víctima. Termina Cristian: “Lo recuerdo ver lleno de sangre, el rostro, los pelos, las manos ensangrentadas, la mano era sangre chorreando y la cara también, era sangre chorreando, y se lo llevan esposado”.

La lucha y la verdad se imponen 

Testimonios desgarradores, por todo lo que le hicieron pasar a Pepe. Pedro está en la sala,  en silencio, porque él es así, habla poco, pero siente mucho, y tiene bronca, y nosotros también, nos llenamos de sentimiento al escuchar y revivenciar lo que es este compañero, que tenia 20 años, que militaba, que luchaba por el y por los demás, para cambiar esta sociedad.

Y estos testimonios también demuestran, que los mismos compañeros que sin conocerlo conocen la solidaridad de clase entre trabajadores, retumban en la sala del hoy, la batucada de la Comisaría 18, cuando Pepe sangraba malherido, y de los calabozos se pedía un medico para él, con los métodos de los que están privados de libertad: haciendo ruido.

Hoy se escuchan bombos, cantos, los métodos de los que estamos en la calle luchando y resistiendo.

Ambos sonidos se unen, y parece que Pepe los escucha, porque se lo ve fuerte, ahí sentado, esperando que esos ruidos sirvan para condenar a estos policías por él, y por todos los pibes que fusila la policía, que tortura en cárceles y comisarías.

Ruidos que suenan, que llegan fuerte, que penetran, son los ruidos de todos los que luchamos por cambiar esta sociedad.

 

MAÑANA JUEVES 05 NO HAY AUDIENCIA DE JUICIO- SIGUEN EL VIERNES A LAS 8.30 HS EN IRIGOYEN 175. NEUQUEN

CeProDH

Centro de Profesionales por los Derechos Humanos

Neuquén y Alto Valle

Diagonal 9 de Julio Nº 82/86, Piso 1º - Neuquén

Tel. 0299 4426683 - Cel. 154121308

ceprodhnqn@yahoo.com.ar - www.ceprodh.org.ar

 

Ampliar Imagen Ampliar Imagen

volver a la sección Actualidad