La erótica del poder obrero

Los trabajos desde las ciencias sociales, filosofía y las humanidades en general, han encontrado en la obra de un pensador como Karl Marx la piedra angular para continuar elaborando distintas elucubraciones en torno al trabajo, el poder obrero y distintas formas de hacer frente a los riesgos del capitalismo. Ese personaje ha sido considerado tan sexy que incluso se le denomina sr porno, y por eso cuenta con tantos adeptos muchos años después.

En ese orden de ideas, se puede plantear que existe una cierta erótica del poder obrero, en la medida en que esta clase de pensadores siguen siendo tenidos en cuenta en la actualidad, no sólo por su legado, sino por la inspiración que despierta el trabajo realizado por ellos tanto a nivel académico como político.

La popularidad de personas como Marx o el Che

Ahora bien, más allá de la anterior introducción, el asunto central por el que se mantiene la popularidad de personajes como Karl Marx o el Che Guevara, es que se han ido convirtiendo en una suerte de símbolo o icono de una idea o propuesta ideológica que por sus características suena interesante a un grupo poblacional considerable.

Con lo anterior se quiere dar a entender, que al ser pensadores de tipo revolucionario, con el pleno interés de modificar el sistema económico que impera, es decir el capitalismo, encuentran un eco inicial que corresponde con los académicos que hacen una lectura concienzuda de sus propuestas, pero que encuentra un eco gigantesco ante el pueblo o aquellas personas que por el modo en el que opera el capitalismo, son la mayoría de la población mundial y que deben sufrir los lastres de este modelo económico, político y social.

Situación mundial en la actualidad

Además, si se tiene en cuenta el modo en el que se está configurando el mundo en la actualidad, está cada vez más claro que el neoliberalismo es la postura económica que se está imponiendo, lo que implica que cada vez más exista una brecha (que continúa creciendo) entre clases dominantes con una capacidad económica impensable y aquellas clases que ni por asomo se pueden acercar a estas condiciones económicas.

En ese sentido, al conocer, leer o escuchar las ideas revolucionarias de personajes como el Che Guevara o Marx queda totalmente claro que en poco tiempo se sienta interés por ellas, teniendo en cuenta que el modelo económico actual no se desarrolla de un modo justo y termina por satisfacer las necesidades o intereses de minúsculo de personas, es decir, todo lo contrario a lo que estas personas sugieren.

En conclusión, las propuestas revolucionarias nunca van a dejar de existir y gracias al legado que se han encargado de confeccionar autores como los ya mencionados, siempre va a ser posible encontrar en sus cimientos un terreno fértil para que a partir de él se puedan generar nuevas ideas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *